Otro poema de amor
para decirte
qué hermoso sería
si dejáramos de lado
la rigidez, el hermetismo,
y saltáramos los muros
que nos separan,
los reales y los figurados.
Qué hermoso sería
bañarme en el lago azul
de tu mirada
y sumergirme en tus
aguas puras
si tú me dejaras.
Qué hermoso
sería cultivar contigo
el fruto cotidiano,
y
comprobar
el sabor de la miel
que traen las abejas
de las flores.
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