En ocasiones,
le digo a mi ego que se calme,
pues hay piezas que no
encajan en ese preciso lugar del
puzzle de la realidad y menos
a la fuerza.
En ocasiones,
cuento y recuento en mi cabeza
los tornillos
desapretados, los apretados,
los que faltan de su lugar.
En ocasiones,
me digo que no es necesario
ir tan deprisa, y si lo es: aceptar el presente,
aceptar el proceso,
dejar la vida fluir, contarnos
las verdades
y recordarte en tu brillo,
dulce, mágica, simplemente tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario