domingo, 19 de julio de 2015

El día. El verano. El alma.

El día va terminando
y en sus penúltimos instantes
encuentro, por sorpresa,
palabras que se asocian
formando versos que hablan de ti.
El verano es una estación seca,
y sus caminos,
en esta meseta árida
y extensa,
se parecen al desierto.
El alma se vuelve verano,
y el verano se torna desierto,
cuya estructura
lleva unos cuantos oasis
anexos,
de los cuales algunos llevan
tu nombre.

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