Siento que este fragmento
de desierto
que recorro a diario
se me hace largo
sin saber de ti
y tengo sed de tus noticias,
ganas de conversar
contigo
como si no nos hubiéramos
visto en años .
Pero ni siquiera las leyes de la
amnesia, o del olvido, pueden
hacer que deje de recordarte,
que te olvide
y camino con
más firmeza
hundiendo mis
píes en las dunas
sin creer en exceso
en los espejismos
y conociendo algo
la estructura de un oasis.
¿Y si de pronto, amor,
te aparecieras tras un conjunto
de palmeras portando
una túnica blanca
y la mejor de tus sonrisas?
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