Mi amor viene
sin preguntas ni reproches
a decirte que
vuelvas cuando quieras
a este lugar
donde el día
construye sonoros
acordes de luz.
Pasarán primaveras sin verte,
los recuerdos alcanzarán
para poder adorarte en la distancia.
Es hora de dar ejemplo y no
sólo en lo que se refiere
al estado civil o a la condición
de paterfamilias.
Por eso, no te haré pagar el impuesto
del ingrato ni organizaré planes
para dejarte en evidencia.
Tampoco intentaré
comprender demasiado
tu ambigüedad frente a algunos
asuntos.
Si me preguntan, haré un inventario
de todas virtudes.
Diré que eres algo más que
maravillosa.
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