Monotonía,
estación aburrida, gris,
donde siempre llegan los mismos trenes.
Lugares comunes,
hábitos forjados por la costumbre,
un mismo paisaje visitado
una y otra vez.
Monotonía,
¿cómo escapar?
De pronto,
viene una palabra,
que susurra bajito,
y salta entre varias frases.
De pronto, viene tu rostro, y tu imagen
aparece
sin hacer ruído.
Ilumina la estancia.
Y cuando tu rostro no aparece,
creo palabras de luz
que me sirven de guía
y fabrico mi propio brillo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario