sábado, 14 de marzo de 2015

Hola, Padre. Adiós, Padre.

Hola, Padre.
Te llevo años buscando
He venido caminando por
irregulares senderos.
Incluso hoy, sintiendo tu ausencia.
Siempre fuiste una imagen borrosa.
Un nombre escrito en unas cartas
que mi Madre guardaba con celo
en el mueble cerrado
con llave de su cuarto.
Siempre me pregunté quién eras.
Incluso inventaba historias para mis
primos cuando me interrogaban.
Eras policía. Habías muerto.
Hoy aquí. Quiero abrazarte
y decirte cuánto te he echado
de menos.
Pero en tu mirada
está el desprecio secular de tu linaje,
la indiferencia que
acarreas desde hace décadas.
Vengo a decirte que,
al menos te dejo
mi beso cálido.
Que los dioses te acompañen
en tu último viaje.
Adiós, Padre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario