Como una costumbre
que se hubiera iniciado
en un amanecer
de hace algunas primaveras,
alabo la belleza que emana
de la fuente cuyas aguas
brillan.
Desde edificios antiguos,
donde emigro cada semana,
como polizon en un barco
que cruzara un oceano,
escribo breves poemas
sobre luz y oscuridad,
que se complementan pues
ellas son necesarias para comprender
cual es el origen y fundamento de nuestro ser,
de que estamos hechos,
y que caminos seguimos
hasta llegar a este lugar
que habitamos.
No tengo todas las respuestas,
ni tampoco todos las preguntas,
tampoco conozco todas las causas
ni mucho menos sus consecuencias.
Que decir del amor si es causa y es efecto?
Como se orientan las velas de los barcos ajenos?
Es el viento el encargado,
la frase que hilvana,
el comun denominador.
Nosotros solo rescatamos
la palabra que resiste
el vendaval y la tormenta.
Las maneras que hay de salir indemne
de las altas marejadas
del ancho mar.
Como una costumbre
alabo la belleza,
mientras resisto el viaje por el vasto
oceano.
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