viernes, 18 de septiembre de 2015

Si eres excluído de un paraíso

Si eres excluído de un paraíso,
tal vez ese no era tu paraíso, o simplemente no era un paraíso. Pero no mires atrás con rabia, mira todo lo que has aprendido, acaricia mentalmente y con cariño a todos los que diste el afecto que podías dar, y a los que siempre llevarás en el corazón con la mirada amable y los ojos que se prenden cuando son mirados.
Si eres excluído de un paraíso,
no te enfades. Porque otros paraísos abrirán sus puertas, se adornarán las estancias y las mesas se vestirán con los sencillos manteles donde se reparte el pan cotidiano.
Si eres excluído de un paraíso,
recuerda que ya habitas en uno y que de tí depende que continúe siéndolo.

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