domingo, 13 de septiembre de 2015

Mañana de domingo

Mañana de domingo.
Los primeros vientos
del otoño me recuerdan
que en mi corazón
hay un sol que brilla
y es ajeno al cambio de estación.
Tras una nube se asoma
tímida la luz.
Ese sol que brilla y te recuerda
en cualquiera de tus formas
y significados
también precisa
de ti,
de tu mirada,
de la dulzura de tu voz.
La vida es demasiado
corta para quedarnos con las ganas
y las agencias de viajes
tienen billetes
a ciudades donde el amor
se vive sin importar el qué
dirá la gente,
si llevas anillos en tu dedo
(símbolos de encadenamiento)
o si las cuentas no cuadran
No tengo prisa, podré esperar
a que la ocasión
nos convoque
sin condiciones
y deseando continuar.
.

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