Siempre encuentro
algún motivo,
le robo un instante al tiempo
para describirte
con palabras la alegría que
supone el pensar en ti.
No miento. Porque no le cedo
un milímetro a la tristeza
y cada emoción negativa
es sustituida por una positiva.
Tu distancia o tu silencio
no suponen para mí una barrera
infranqueable.
Es tu vida. Son tus asuntos.
No entro en eso.
Es una historia larga de contar.
Siempre encuentro algún
motivo para recobrar
el aliento, armar la tecla
y disparar el verso.
Aprendimos a quedarnos
pese a tener razones para volar.
Vuela junto a mi,
vuela.
Siempre encuentro
algún motivo
para juntos volar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario