sábado, 23 de mayo de 2015

Si las palabras (...)

Si las palabras dulces
se agotan,
si nuestra boca
se vuelve arena
y nuestro discurso se transforma en
desierto,
si la negatividad
nos invade y pone
en jaque al ejército de la
alegría,
recordemos quién
o qué nos trajo hasta aquí
e intentemos otra vez, de nuevo.

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